21 oct. 2009

Personal

Gano Chuma y ganamos todos, porque el tipo quiere y por que el tipo puede, el que alguna vez viendo a su papa soñó con ser lo mismo que él y ayudar a los suyos, como en las películas, aunque a veces en los filmes no alcanza una hora para proyectar todos los problemas y obstáculos que pueden surgir durante el trayecto, gano Chuma y ganamos todos, porque lo escogimos y porque lo quisimos, porque no sería la primera vez que el trata de hacerlo, porque no sería la primera vez que gana, porque no será la última, porque a partir de la elección, no será la primera vez que trabaja para los suyos, tampoco será la primera para demostrar su capacidad, esa que le costó años y esfuerzo obtener, esa que tanto le sirve y tanto nos sirve, en la que basamos anhelos y sueños. Felicidades jefe.

9 oct. 2009

Despues de los sueños

Para Joanna la intención de ser reina, fue en un principio eso, una intención, un sueño del que se despierta fácil pero que se olvida lento, ese que de niña se espera y que de grande podría ser realidad o podría ser desilusión, después de tratar de ser, aquello que los ojos ven cuando duermen, después de regresar a lo cotidiano surgió la necesidad, de dejar de desear el reconocimiento y admiración y mejor levantarse cada día con la meta de conseguir lo anhelado, no la corona tal vez, no las fotos y los grandes espectaculares, no desatar los gritos de los cercanos y provocar las miradas de los lejanos. Le queda la oportunidad de ayudar a quien lo necesita, le queda ese aprendizaje que con los días contando seguirá poniendo en práctica, porque no termina ahí, porque aun ni siquiera ha comenzado. Esto ha sido solo el inicio de una vocación, de una forma de vida. Es la parte del tiempo en el que Joanna entendió, comprendió y acepto que es lo que quiere hacer mientras lo pueda hacer. Porque el apoyar a quien no tiene nada, al que batalla y aun así no se rinde, no es solo para una plana en un diario o una entrevista en la televisión, va mas allá, mas dentro, más profundo, es entender que podemos tender la mano, es hacer lo adecuado, portarse como igual a los demás y sentirse parte de ellos, de sus vidas, de sus tristezas y de sus anhelos. Es por eso que aun no termina, es por eso que apenas comienza. Porque los aplausos a veces vienen en mayoría y a veces se quedan en el camino, pero nuestras acciones, esas siempre, nos identificaran, ante los demás y ante nosotros mismos.